Para recordar a Enrique Bordes Mangel
LOS
DÍAS DEL COVID-19
0016-3
de abril de 2020
(Día 16 de
cuarentena)
PARA
RECORDAR A ENRIQUE BORDES MANGEL
(En
el 85 aniversario de su fallecimiento)
Mario Ortiz Villacorta Lacave,
En el Panteón Municipal No.
1, en una tumba que fue olvidada por casi cincuenta años, descansan los restos
mortales de Lic. Enrique Bordes Mangel, los restos de un gran hombre, de un
patriota, de un revolucionario de verdad, cuyas acciones desde muy joven y
hasta el último día de su vida, fueron congruentes con su manera de pensar y de
hablar. Sus palabras, su oratoria incendiaria, nunca se emitió para adular a los tiranos, pues su
diatriba, se lanzó para todo aquel que en
su actuar, estuvo en contra del pueblo, de los ideales de la revolución
y en contra de los intereses de la república.
Oriundo del Guanajuato,
Gto., el 9 de junio de 1886, murió en nuestra ciudad el 3 de abril de 1935,
víctima de una larga y penosa enfermedad. Tuvo, durante su infancia y
adolescencia, una educación esmerada. De joven abandonó sus estudios en el
colegio militar y en la universidad, para luchar contra la dictadura de
Porfirio Días. En 1907, participó en la huelga de obreros textiles en Río
Blanco, salvándose de la masacre urdida por la dictadura. Editó y participó en
varios periódicos en contra del régimen porfirista desde entonces. El 14 de
julio de 1910, junto con quien sería luego el Gral. Cándido,
Aguilar, proclamaron el “Plan de San Ricardo” levantándose en armas. Es por esta y sus acciones anteriores considerado un “Precursor de la Revolución Mexicana”
Aguilar, proclamaron el “Plan de San Ricardo” levantándose en armas. Es por esta y sus acciones anteriores considerado un “Precursor de la Revolución Mexicana”
Exiliado en San Antonio, Tex.,
colabora con don Francisco I. Madero. Por instrucciones de éste, junto con otros intelectuales (Juan Sánchez
Azcona, Federico González Garza y Roque Estrada) participa en la redacción del
“Plan de San Luis”, para darle forma a las ideas de Madero en dicho Plan, el
cual, incendiaría la pradera revolucionaria de la nación en 1910.
Una vez editado el Plan,
junto con Aquiles Serdán y otros se
dedicó a difundir la consigna del alzamiento el 20 de noviembre de 1910. Él
mismo participó en las acciones de armas y tomó como comandante la Plaza de
Pachuca de la que fue jefe militar durante algunos meses. Al triunfo del
maderismo fue funcionario y diputado federal. Su rebeldía innata, lo lanzan de
nuevo a la lucha contra la usurpación huertista. Su trayectoria como funcionario, diputado o
embajador, lo llevan a luchar contra los excesos de Carranza y la reelección de
Obregón, lo que le conduce al exilio (por quinta vez, ya que en cuatro
ocasiones vivió la misma experiencia) para salvaguardar su vida.
Ya en el exilio, sus
antiguos compañeros, otrora diputados, Ing. Pascual Ortiz Rubio y Lic. Carlos
Trejo y Lerdo de Tejada, uno presidente de la república y el otro gobernador
del Territorio Norte de la Baja California, comisionan a un ilustre personaje
tijuanense, don Joaquín Aguilar Robles, para que lo entreviste y convenza de
venir a vivir a baja california.
A pesar de sus dudas bien
fundadas, don Enrique, accede y se incorpora al servicio público en el entonces
territorio. Sigue ejerciendo la pluma como periodista y la palabra, como fogoso
orador que era. Cultiva valiosas amistades,
mientras tramita su reconocimiento como revolucionario y la entrega de
dietas que no le pagaron en su tiempo.
Los tijuanenses de aquellos
días (los que quedan) le recuerdan con respeto y admiración. Desgraciadamente, a la edad de 49 años, fallece Bordes Mangel de
una grave enfermedad. Tijuana y México, pierden con esa muerte prematura, a un
gran ciudadano. Nuestro muerto más ilustre en el Panteón Municipal Número Uno.
Hace 35 años, se reconoció
públicamente la figura de Don Enrique Bordes Mangel, por las autoridades del XI
Ayuntamiento, la Sociedad de Historia de Tijuana y el Seminario de Cultura
Mexicana, gracias a la labor de figuras como el periodista Jesús Cueva Pelayo,
la Sra. Guadalupe Kirarte (Directora entonces de Acción Cívica y Cultural del
Municipio), Don Joaquín Aguilar Robles y el Lic. Guillermo Caballero sosa
distinguidos y respetables ciudadanos, ellos también protagonistas de nuestra
historia regional.
Desde entonces, con algunas
excepciones, gracias a la participación de las instituciones culturales ya
mencionadas y otras como la sociedad Mexicana de Geografía y estadística ,
correspondiente de Tijuana; el Archivo Histórico de la Cuidad y su Patronato Ciudadano;
el Consejo de la Crónica, los distintos funcionarios que han pasado por los
departamentos de Acción Cívica del Municipio, en los últimos años y en
particular de promotores como Gabriel Rivera y algunos organismos de la
sociedad civil, que hemos mantenido este
ritual de rendir homenaje a nuestro ilustre prócer, es que sigue vigente su
memoria. Por cierto, el año pasado, su nieta, la actriz Diana Bracho y otros
familiares, inhumaron en la misma tumba del prócer, los restos mortales de la
hija de Bordes Mangel, la actriz y bailarina, Diana Bordes de Bracho, en un
singular acto de recordación.
Enrique Bordes Mangel, dio
su vida y su inteligencia a México.
Tijuana y México tienen una deuda con él, pues aún no se ha hecho
justicia a su legado. No descansaremos hasta que reciba el homenaje
que la patria le debe.
Por tu salud, la de tu
familia y la de todos, si no tienes algo sustancial que hacer en la calle,
¡Quédate en casa!
El autor es
catedrático de la Universidad de Tijuana y Cronista de la ciudad.
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