Lic. Rosa Josefina Alberich García
LOS
DÍAS DEL COVID-19
0005-23
de marzo de 2020
(Día 05 de
cuarentena)
Lic.
Rosa Josefina Alberich García
Por Mario Ortiz Villacorta Lacave
A principios de marzo,
recibimos la terrible noticia: El día 2, falleció en el seno de su familia, la
licenciada Rosa Josefina Alberich García, casada con el abogado Virgilio Muñoz,
de cuyo matrimonio nacieron Virgilio y Abril.
La terrible noticia nos
llegó días después, pues nos encontrábamos de viaje. Supimos que no había
habido funerales o ceremonia pública. Me quedé con la pena y la angustia de no
poder dar el pésame directamente a sus familiares, ya que de todas sus hermanas
he sido amigo y compañero de actividades importantes con el Mtro. Virgilio. Hemos tenido una amistad de muchos años.
Conocí a la licenciada
Josefina, cuando era apenas adolescente y empezaba los estudios de secundaria,
junto con su hermana Rocío. A diferencia de Rocío, que era más callada y
tímida, Josefina era muy alegre, de fácil conversación y frecuentemente entablaba
amistad con la gente. Ella era parte de una familia muy apreciada en la
comunidad. Su padre, abogado también
Lic. Antonio Alberich Llaurado, vino de España muy joven, después de la
Guerra Civil, acogiéndose al asilo político, concedido por el presidente
Cárdenas. Llegó a Tijuana para sustituir al recientemente fallecido maestro
Laureano Sánchez Gallego, otro ilustre republicano español, que dio clases en
el antiguo Instituto Técnico Industrial (ITI) hoy secundaria Lázaro Cárdenas o “Poli”
como la llaman desde su fundación.
El Lic. Alberich, además de
dar clases de Español en la secundaria, ejerció como abogado y pronto se
destacó en la comunidad como un profesional de respeto. Conoció a la entonces
joven maestra de origen sonorense Catalina García Maldonado, inquieta y
participativa dama, con quien contrajo nupcias y con quien procreó 5 hijas:
Monserrat, Nuria, Carmen, Rocío y Rosa Josefina, que fue hija póstuma, pues el
Lic. Alberich falleció de un mal cardíaco poco antes de que ella naciera. La
maestra Catalina enfrentó con valor esta situación después de la muerte de su
esposo y trabajó arduamente como maestra ejemplar en dos turnos, llegando a ser
una excelente y ejemplar directora de la Escuela “Carlos Villalvazo” y
dirigente del Sindicato de maestros del Sistema Educativo Municipal de Tijuana
(único en el país) para el que logró un magnífico convenio de trabajo con las
autoridades, en beneficio de los maestros municipales. Fue además, forjadora del ejido Lázaro Cárdenas. Con gran
amor por sus hijas, pero con firmeza, las orientó al estudio y la responsabilidad en el trabajo desde
jóvenes. Todas ellas, estudiaron en la Secundaria Federal (La Poli) y la
Preparatoria Federal. Terminaron también la carrera de profesoras de educación
primaria en el IFCM y todas además, terminaron una carrera en la UNAM: Monserrat,
Carmen y Josefina fueron abogadas, Nuria estudió Medicina y Rocío, Odontología.
Algunas de ellas dieron además, clases en preparatoria y en la Universidad o el
Tecnológico.
Josefina y Rocío fueron en
su primera juventud, maestras de la Escuela “Carlos Villalvazo”, donde
compartimos actividades magisteriales y cultivamos una amistad que duraría toda
la vida. La Lic. Alberich tenía gran facilidad para entablar amistad. Como
maestra entusiasta, era alegre y solidaria; sus alumnos, le tuvieron en gran
estima. Yo en lo particular, amigo de toda su familia, les agradeceré siempre, a
ella y al Mtro Virgilio, el bautizar a Horacio, mi hijo menor.
La Dra. Vianka Robles, Directora
del Centro Cultural Tijuana (CECUT) se refiere a la licenciada Alberich, como: “…promotora de valores culturales en la región y agrega que Desarrolló una extensa labor en el Instituto
Nacional de Bellas Artes (INBA), cuando
estaba bajo dirección de Víctor Sandoval. A su regreso a Tijuana… se desempeñó
como Subdirectora de Difusión y Relaciones Públicas del CECUT. Fue, además, una
gran promotora de los valores culturales asociados a la vitivinicultura,
emprendedora de esta parte del vino en Baja California. En este sentido,
Alberich escribió un libro sobre el Valle de Guadalupe dirigido al público
infantil, “El camino de los Olivos”, publicado por Siglo XXI
Editores y presentado en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara
2019 (INFOBAJA, febrero).
Como novia primero y esposa después del Mtro. Virgilio Muñoz, tuve la
oportunidad tanto en Tijuana como en la ciudad de México de convivir con ambos
en diferentes ocasiones, y en la época en que estudiaban en la UNAM, o en
diversas responsabilidades culturales y educativas o cuando compartimos la
extraordinaria aventura de dar vida al gran “Diario 29”, del que fue Virgilio
el director fundador y luego, cuando fue Secretario de Educación y Bienestar Social
del Estado de Baja California.
Lamentamos esta gran pérdida y guardamos con afecto su recuerdo. Nuestro
pésame a su gran familia y a todos sus seres queridos.
El autor es catedrático de
la Universidad de Tijuana y Cronista de la ciudad.
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