PARA RECORDAR A ENRIQUE BORDES MANGEL


PARA RECORDAR A ENRIQUE BORDES MANGEL
En el 85 aniversario de su fallecimiento
(Por Mtro. Mario Ortiz Villacorta Lacave,
Cronista de la ciudad de Tijuana)

En el Panteón Municipal No. 1, en una tumba que fue olvidada por casi cincuenta años, descansan los restos mortales de Lic. Enrique Bordes Mangel, los restos de un gran hombre, de un patriota, de un revolucionario de verdad, cuyas acciones desde muy joven y hasta el último día de su vida, fueron congruentes con su manera de pensar y de hablar. Sus palabras, su oratoria enciendiaria, nunca  se emitió para adular a los tiranos, pues su diatriba, se lanzó para todo aquel que en  su actuar, estuvo en contra del pueblo, de los ideales de la revolución y en contra de los intereses de la república.
Oriundo del Guanajuato, Gto., el 9 de junio de 1886, murió en nuestra ciudad el 3 de abril de 1935, víctima de una larga y penosa enfermedad. Tuvo, durante su infancia y adolescencia, una educación esmerada. De joven abandonó sus estudios en el colegio militar y en la universidad, para luchar contra la dictadura de Porfirio Días. En 1907, participó en la huelga de obreros textiles en en Río Blanco, salvándose de la masacre urdida por la dictadura. Editó y participó en varios periódicos en contra del régimen porfirista desde entonces. El 14 de julio de 1910, junto con quien sería luego el Gral. Cándido,
Aguilar, proclamaron el “Plan de San Ricardo” levantándose en armas. Es por esta y sus acciones anteriores considerado un “Precursor de la Revolución Mexicana”
Exiliado en San Antonio, colabora con don Francisco I. Madero. Por instrucciones de éste,  junto con otros intelectuales (Juan Sánchez Azcona, Federico González Garza y Roque Estrada) participa en la redacción del “Plan de San Luis”, para darle forma a las ideas de Madero en dicho Plan, el cual, incendiaría la pradera revolucionaria de la nación en 1910.
Una vez editado el Plan, junto con Aquiles Serdán y otros  se dedicó a difundir la consigna del alzamiento el 20 de noviembre de 1910. El mismo participo en las acciones de armas y tomó como comandante la Plaza de Pachuca de la que fue jefe militar durante algunos meses. Al triunfo del maderismo fue funcionario y diputado federal. Su rebeldía innata, lo lanzan de nuevo a la lucha contra la usurpación huertista.  Trayectoria como funcionario, diputado o embajador, lo llevan a luchar contra los excesos de Carranza y la reelección de Obregón, lo que le conduce al exilio (por quinta vez, ya que en cuatro ocasiones vivió la misma experiencia) para salvaguardar su vida.
Ya en el exilio, sus antiguos compañeros, otrora diputados, Ing. Pascual Ortiz Rubio y Lic. Carlos Trejo y Llerdo de Tejada, uno presidente de la república y el otro gobernador del Territorio Norte de la Baja California, comisionan a un ilustre personaje tijuanense, don Joaquín Aguilar Robles, para que lo entreviste y convenza de venir a vivir a baja california.
A pesar de sus dudas bien fundadas, don Enrique, accede y se incorpora al servicio público en el entonces territorio. Sigue ejerciendo la pluma como periodista y la palabra como fogoso orador. Cultiva valiosas amistades,  mientras tramita su reconocimiento como revolucionario y la entrega de dietas que no le pagaron en su tiempo.
Los tijuanenses de aquellos días (los que quedan) le recuerdan con respeto y admiración. Desgraciadamente, a la edad de 49 años, fallece Bordes Mangel de una grave enfermedad. Tijuana y México, pierden con esa muerte prematura, a un gran ciudadano. Nuestro muerto más ilustre en el Panteón Municipal Número Uno.

Hace 35 años, se reconoció públicamente la figura de Don Enrique Bordes Mangel, por las autoridades del XI Ayuntamiento, la Sociedad de Historia de Tijuana y el Seminario de Cultura Mexicana, gracias a la labor de figuras como el periodista Jesús Cueva Pelayo, la Sra. Guadalupe Kirarte (Directora entonces de Acción Cívica y Cultural del Municipio), Don Joaquín Aguilar Robles y el Lic. Guillermo Caballero sosa distinguidos y respetables ciudadanos, ellos también protagonistas de nuestra historia regional.
Desde entonces, con algunas excepciones, gracias a la participación de las instituciones culturales ya mencionadas y otras como la sociedad Mexicana de Geografía y estadística , correspondiente de Tijuana, el, archivo Histórico de la Cuidad y su Patronato Ciudadano, el Consejo de la Crónica, los distintos funcionarios que han pasado por los departamentos de Acción Cívica del Municipio, en los últimos años y en particular de promotores como Gabriel Rivera y algunos organismos de la sociedad  civil, que hemos mantenido este ritual de rendir homenaje a nuestro ilustre prócer, es que sigue vigente su memoria. Por cierto, el año pasado, su nieta, la actriz Diana Bracho y otros familiares, inhumaron en la misma tumba del prócer, los restos mortales de la hija de Bordes Mangel, la actriz y bailarina, Diana Bordes de Bracho, en un singular acto de recordación.
Enrique Bordes Mangel, dio su vida y su inteligencia a México.  Tijuana y México tienen una deuda con él, pues aún no se ha hecho justicia  a su legado.  No descansaremos hasta que reciba el homenaje que la patria le debe.    

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